
Imaginate que recibes en un papel doblado, un grupo de caracteres escritos a mano, una letra que no reconoces, sólo cinco, cinco palabras en un papel arrugado, viejo, cinco palabras que van a cambiar el resto.
Durante cinco minutos te paras a pensar...
¿Por qué yo? ¿por qué ahora?
Vuelves a mirar el papel, poco a poco lo vuelves a desdoblar.
Cinco palabras, cinco minutos. Lo lees en alto
Ésta es tu última noche.
Durante cinco minutos te paras a pensar...
¿Por qué yo? ¿por qué ahora?
Vuelves a mirar el papel, poco a poco lo vuelves a desdoblar.
Cinco palabras, cinco minutos. Lo lees en alto
Ésta es tu última noche.
